miércoles, 13 de enero de 2010

Enamorándome de mi ex: simpática comedia.

Enamorándome de mi ex.


Nancy Meyers, quien ya se ha ganado una buena posición en el mundo de las comedias románticas (bueno, algunas más románticas que otras), regresa a la pantalla grande con ''Enamorándome de mi ex'', una película en la que dirige a tres cómicos: Meryl Streep, Alec Baldwin y Steve Martin. Streep tiene tendencias dramáticas, aunque ha demostrado en películas como ''El diablo viste de Prada'' tener talento para la comedia. Y mucho.
Comenzó su carrera con ''Juego de gemelas'', una comedia medianamente buena con exceso de casualidades justificadas por el amor. Luego siguió con ''Lo que ellas quieren'', una comedia popular, simpática, pero bastante flojita. En el 2.003, comenzó con la oleada de películas buenas de verdad. ''Alguien tiene que ceder'', una fantástica comedia con Jack Nicholson y Diane Keaton; ''El descanso'', en el 2.006, una bellísima película romántica con Kate Winslet, Cameron Diaz y Jude Law; y ahora ''Enamorándome de mi ex'', una película no-tan-mala con un elenco de lujo.
Como en todas sus películas, se relatan las historias más descabelladas de la sociedad. Si el intercambio de parejas vía internet (y el enamoramiento) era poco, enamorarse de un ex parece aún más complicado (pues, como lo dice el título original, lo es). Meryl Streep, tiene un negocio gastronómico y ve partir a sus tres hijos, habiéndose divorciado diez años antes. Pero gracias a la graduación de su hijo, vuelve a tener un encuentro con su ex esposo (sí, Baldwin) mucho más íntimo de lo imaginado. Así, él (que está casado con otra) y ella (sola, con tendencias a formar una relación con su arquitecto, Steve Martin) comienzan una relación que les permitirá descubrir nuevas sensaciones.
Streep es una actriz exitosa que ha estado más nominada que nadie (dentro de la actuación) a miles de premios. Ahora bien, ni en Julie & Julia ni en ésta realiza interpretaciones extraordinarias. Es más, debo admitir que todos los logros que consigue Streep son apoyados por el mismo guión de Meyers; ella hace una actuación media satisfactoria, sin más. Baldwin, en cambio, aporta gestos y reacciones muy interesantes. Una muy buena combinación de actores, al que se le suma Martin con una actuación medio floja pero más decente de lo que suele caracterizarle, para dar al público un espectáculo de risa asegurada.
Ya en ''Juego de gemelas'' se ha experimentado con los encuentros entre todos los personajes, dentro de un hotel. John Krasinski, no sólo ha sido la revelación absoluta de la película (y el personaje más cómico de todos), sino también el protagonista de una de las escenas más divertidas y reveladoras dentro de, claro, un hotel. Las situaciones que aparecen en esta película, ya han sido experimentadas en otras películas de la misma mujer, los enredos y los cruces entre parejas vuelven a repetirse (o a sugerirse, como en el baile de la fiesta). Aún así, causan gracia.
El planteo de esta película es sencillo. Una mujer de edad comienza a sentir energía a causa de su relación clandestina con su ex esposo. Tras diez años de separación, se encuentran y comienzan a sentir una relación limpia, nueva, auténtica. Comienzan a sentir, como nunca, la verdadera relación que los ha dejado años atrás. Así, ella comienza a experimentar para ver hasta qué punto puede soportar la pasión o el engaño, a la medida que penas y alegrías vienen y van, a través de sus hijos, de su pareja, de su affaire con el arquitecto, etc.
Nancy Meyers también se ha encargado del guión, e indudablemente ha compuesto una gran comedia, llena de momentos para reirse a carcajadas, de ocurrencias fantásticas, con personajes muy precisos (como Krasinski, de quien aún me sorprendo). Toda su experiencia de vida y obra, desarrollada en diálogos muy buenos que permiten seguir a la historia, y seguirla sin aburrise demasiado (tiene sus bajas, pero el entretenimiento está bien sostenido por tres, cuatro humoristas).
La película queda ampliamente abierta. Desde un final nomás sugerente hasta personajes que quedan suspendidos en la nada (demostrando así cuán innecesarios han sido, y es el caso de las amigas de Streep, sólo puestas para hacernos reir con sus gritos chismosos), parece que no está tan cerrada como en ''El descanso'', ni tan inteligentemente sugerida como ''Alguien tiene que ceder''. Es, de las cinco suyas, una de las más flojitas, pero pese a no ser tan buena ni tan mala, es de lo más cómico del año..
Hablando de la mujer, nuevamente (el descubrimiento juvenil de un pasado y una familia, la mujer en pareja, la mujer madura en una relación, la mujer que nota el cambio y ahora, la mujer que prolonga el divorcio), realiza un enfoque interesante al balance del amor, de cómo sin presión puede disfrutarse más. Por momentos parece una película que avala los divorcios, pero a su vez apoya incondicionalmente a la felicidad personal. Algo materialista, pasional, más sexual que romántica, sin tanto acento en lo que verdaderamente importa (desconozco si quería mostrar que las relaciones humanas hoy en día están dirigiéndose a eso, o si tan sólo fue su propia confusión, si se encerró en su propia trampa). No sé si el problema soy yo, o Nancy Meyers no ha logrado representar sus verdaderas intenciones. ¿Algún traductor disponible?
Puntuación: 6/10 (Buena)